Francis Millet

Francis Millet

jueves, 29 de diciembre de 2011

El año que siempre llega

Felíz 2012




Vuelve entre delirios de relojes y arrepentimientos. Tan atractivo como todo lo nuevo, sus promesas de una distinta fortuna me retienen con palabras de felicidad y éxito; todo un brindis que me seduce. Sensaciones que me acercan al pálpito de las mejores cosas que yo busco con empeño. Aunque no tengo prisas, es él quien me impone su presencia en noches compartidas con imágenes de cambios y diáfanos amaneceres, pasión in crescendo hasta un futuro que tendrá una conjugación perfecta, un carpe diem tan deseado siempre, una constante hacia lo eterno, que me olvido de estos días blancos en los que necesariamente tengo que dejar huellas. Tránsito que se insinúa con la impronta de los meses y la evidencia tenaz de lo distinto. Cuando se acabe su estímulo me arroparé en trémulos reproches, y él volverá de nuevo a robarme el espacio con la esencia de un declive armónico y sincronizado. Su tiempo se hará entonces pretérito.

4 comentarios:

Malvís dijo...

¡ Qué perfecta descripción¡. Casi, por un instante y mientras te leía, tuve la sensación de haber atrapado el tiempo.

Enhorabuena.

Feliz Año

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Por más que soñemos con ganar la carrera del tiempo, él siempre nos gana. A pesar de ello, lo que ganamos es un segundo premio con la posibilidad de gritar fuerte y claro: ¡CARPE DIEM!, implacable tiempo unidireccional y unidimensional.
Viviré sin desperdiciar ni un instante de esos que pareces regalarme con tu displicencia.
Cuando pase la hoja del calendario la tiraré a la papelera de os recuerdos, tu tumba particular.

Un fuerte abrazo, Pilar.

Baruk dijo...

Preiosas palabras para empezar un Nuevo Año.

Feliz 2012 Pilar

*

Jan dijo...

Muy amable por tu visita Pilar.
Paso a conocer tu blog.

Te deseo también un Feliz Año.