Francis Millet

Francis Millet

miércoles, 30 de marzo de 2011

Simplemente un juego




Dominan los números al blanco,
se hacen multitud,
se enfrentan en paralelos
sosteniendo un pulso con la suerte.
No hay nada fortuito,
es el golpe de voz lo que derriba las defensas
en el ritual de la jugada.

4 comentarios:

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Pilar, te felicito por tus espléndidos versos.
Lo inevitable sucede cuando la jugada se piensa, se suma y se cuenta, cada uno de los números.
El jugador no puede ganar sin calcular.

Malvís dijo...

Pongo fichas.
con tu amor,me siento tan vacío
como la doble blanca que tengo…

No se si ahorcarte el juego
o dejar que me cierres con el doble seis que tienes…

En realidad, tú me estas retando
a llevar un juego muy difícil,
ya no me quedan mas fichas
para continuar la serpiente pinta
ni para defenderme…
Aunque si te distraes,
pudiera hacerle capicúa de pitos
a tu sentimiento…

Juguemos limpio,
no me ganes por orgullo…

Bebamos sobre esta mesa y disfrutemos el momento,
no hagamos estrategias
ni contemos para querer aventajarnos sobre el otro…

¿Cuál ficha te queda?.
Piénsalo bien…
puedes ganar
o puedes dañar
este juego de dos.

Saludos

Baruk dijo...

Y más que un juego, para mi es un recuerdo de infancia.

El recuerdo de ver a mis mayores rodeando la mesa en las tardes de domingo, prácticando ese ritual de la jugada que, amenizadamente, fortalecia esos lazos fraternos.

Y ahora que lo pienso, quizá deberiamos practicarlo más a menudo.

Besines
*

Narci dijo...

Y también el ritual de la vida misma.

Besos